La formación
La formación respeta los requerimientos internacionales de 1.200 horas en 3 años.
Cada año prevé:
4 encuentros prácticos de 16 horas cada uno y un encuentro intensivo de 56 horas (en Julio. Las demás horas están gestionadas de forma autónoma por cada participante, bajo supervisión del danzaterapeuta.
La formación se desarrolla a través del conocimiento de la Danzaterapia como lenguaje del cuerpo, en la dimensión de la escucha de uno mismo y del otro, dentro de itinerarios de conducción cuidadosamente protegidos y orientados para llegar a aplicaciones externas dirigidas a grupos con identidades diferentes y posiblemente con dificultades.
La Danzaterapia puede integrar otros caminos profesionales como la medicina tradicional o la psicología, pero en el proceso de formación no hacen falta otros complementos porque tiene un lenguaje propio, según la intuición de la misma creadora de esta metodología: Maria Fux.
‘En plena sintonía con mi Maestra Maria Fux afirmo que la danzaterapia es una larga, quizás infinita, búsqueda de autenticidad. No se alimenta de recetas o inventos que siguen pautas dictadas por el marketing. Creo que es, al revés, una elección hecha de vuelos y caídas, un sabio aprendizaje a la escucha, ajena a la vanidad y a las prisas. Me emociona ver grupos, tanto en Brasil como en Italia o en Nepal, dispuestos a este encuentro que defino, sin duda alguna, de amor’.
Pio Campo